Recuerdo que hace como cosa de 25 años al chicharro o jurel le tenía "hartazgo". En mi casa este pescado tenía "las puertas abiertas" y entraba muy a menudo. Al tener un precio tan económico era la primera opción para mi madre (y para muchas otras del barrio) y claro, semana tras semana, la mía ya no sabía cómo ponerlo. En escabeche, al horno de leña con patatas panadera, frito, guisado con patatas, con arroz... Esos platos ahora les recuerdo plenamente. Recuerdo todavía como mi madre les preparaba en la antigua cocina de leña, el olor que inundaba toda la casa al cocinarlos, la posterior "lucha" de mi madre con mis hermanas y conmigo para que nos lo comiéramos.., en fin, recuerdos que hoy en día engrandecen la labor de esas madres por sacarnos adelante con cuatro duros, y esos productos tan "humildes" que con el paso de los años se han convertido en auténticas delicatesen para muchos paladares "finos".

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